Conciliación bancaria y cierre del mes
Cómo comparar tus libros con el banco y qué revisar para cerrar el mes sin sorpresas.
Tus libros y el banco deben contar la misma historia
La conciliación bancaria compara el saldo del estado de cuenta del banco con el saldo de tu contabilidad. Casi nunca coinciden a primera vista, y la tarea es explicar cada diferencia.
Por qué se diferencian
- Pagos o cheques que ya registraste pero que el banco todavía no procesó.
- Depósitos que hiciste pero que aún no aparecen en el estado de cuenta.
- Comisiones o intereses del banco que todavía no anotaste.
- Errores de digitación en tus libros o en el banco.
Cómo se concilia
- Tomá el saldo final del estado de cuenta del banco.
- Sumá los depósitos que están en tránsito.
- Restá los pagos o cheques que todavía no se han cobrado.
- Compará el resultado con el saldo de tus libros.
- Registrá en tus libros las comisiones e intereses que faltaban.
- Si sigue habiendo diferencia, buscá el error hasta que cuadre.
El cierre del mes
Además de conciliar los bancos, antes de cerrar un mes conviene revisar las cuentas por cobrar y por pagar, contar el inventario, registrar los ajustes que falten, mirar los estados financieros y sacar un respaldo. Hacelo al menos una vez al mes.
Ejemplo
El banco dice que tenés ₡1 400 000, pero hay un pago de ₡150 000 que ya anotaste y que el banco todavía no cobró. Saldo conciliado: 1 400 000 − 150 000 = ₡1 250 000, igual al saldo de tus libros.
Conciliación: del saldo del banco al saldo de tus libros. El banco muestra un millón cuatrocientos mil; se restan ciento cincuenta mil de un pago pendiente y el saldo conciliado, un millón doscientos cincuenta mil, coincide con tus libros.
Lo que tenés que recordar
- Conciliar es comparar el saldo del banco con el de tus libros y explicar la diferencia.
- Depósitos en tránsito se suman; pagos pendientes se restan.
- Las comisiones del banco se registran en tus libros.
- Conciliá como mínimo cada mes y cerrá el mes con una revisión.
Contenido educativo general. No es asesoría financiera, legal ni tributaria: las tarifas y reglas cambian, así que confirmá los datos vigentes con Hacienda, la CCSS o tu contador.